21.8.10

CRITICA SOCIAL. Breaking my silence [Parte 1]

Es muy curioso como uno puede encadenar las cosas que ve o le suceden sin tener relación o relevancia alguna para el resto.
Me disponía a publicar una nueva entrada en el blog, que tenía bastante abandonado, me puse a escribir sobre las películas de acción aun cuando realmente pensaba en escribir sobre el libro que estoy leyendo. Cuando he terminado de escribir el articulo de cine he pensado en subirlo con una foto la que he buscando en internet, ya seleccionada la imagen he cambiado la pagina a la del el periódico EL PAÍS y en su página de inicio, uno de sus reportajes titulaba; “los trofeos de guerra de los soldados israelíes”, y como el tema del libro que leo va de eso he pinchado el link;

Y casualmente mencionan a la organización q
ue publicó el libro, además un link dentro del reportaje me llevaba a la página de esta ONG y en ella ponía otro link de una exposición en Madrid, he pinchado y esta exposición se realizaba en la sala Ramón Gómez de la Serna, que casualmente es el nombre de la calle en donde vivo, y el párrafo siguiente es lo que ya llevaba escrito cuando vi el nombre de la sala:
En una visita a una exposición fotográfica en la azotea del círculo de bellas artes, después de haber visto la expo y haber hecho algunas fotos de esa magnífica vista de Madrid, bajamos caminando por las escaleras para conocer el edificio. No recuerdo en que planta fue que nos topamos con un par de exposiciones más y entre ellas una pequeña muestra audiovisual de la organización Breaking the Silence. Mientras un grupo de personas miraba un video, nosotros nos dedicamos a ver las fotos y los distintos souvenirs que algunos soldados Israelíes cogían de los palestinos en los territorios ocupados, la verdad es que la exposición en general nos dejo un mal cuerpo y decidimos no ver el video, pero al salir, por la donación que quisieses, te podías llevar un par de ejemplares con los testimonios de los soldados israelíes durante su servicio militar en territorio palestino. Si mal no recuerdo nos cogimos dos, uno en español, de hombres soldados y otro en ingles, de mujeres soldados, que es el que estoy acabando.
Ya desde el principio del libro, esa mala sensación que sentí al ver las fotografías de la expo volvió inmediatamente. Y casi mas por eso, que por el inglés es que he tardado tanto en leerlo, apenas tiene 130 páginas. Básicamente, buscaba el momento adecuado para leerlo porque sin duda no te deja nada bien.
Os traduzco parte de uno de los testimonios del libro. Para los que queréis confirmarlo, es el numero 54 y todos ellos ponen como subtitulo el nombre de la soldado, pero ninguno de ellos lo da, luego el rango, en este caso Sargento, la unidad que era Sachlav y la ubicación; Hebrón.
“Había un soldado con nosotros, fue un caso extremo. Recuerdo que fue también una de las cosas que más me asustó, caminaba entre la gente y pensaba: ¿Cómo es posible que la gente no hable de ello? nadie se atreve a hablar. Un soldado de los nuestros estaba en este puesto de control. Al principio se trataba de un puesto elevado, y luego se hizo más bajó. Cuando se bajo, comenzamos a recibir disparos, pero aún así era mejor para vigilar la gente que pasaba por ahí. Cuando estás en el puesto más alto tu sólo les gritabas desde arriba y conseguías que el vendedor de sandias te diese algunas. Cada vez que pasara con su burro y sus sandias el te daría una.
Bueno, estaba este soldado nuestro y un niño árabe se acerco y le grito; “soldado, soldado, mira, mira, estás muerto!” hizo este gesto como enseñándole que sostenía una granada. Seguramente una granada sin estallar o algo así, no sé donde la cogió, pero no servía, la granada no habría hecho nada. Entonces, este chico va y dice; "soldado, soldado, mira, mira, estás muerto! y lo lanzó hacia el puesto de avanzada, y nuestro soldado saltó desde el puesto hacia la carretera que estaba más abajo y se rompió una pierna. No sé quién ni cómo sucedió, pero sí sé que dos de nuestros soldados le metieron en un jeep de la patrulla fronteriza, y dos semanas después este niño se movía con sus brazos y piernas escayolados [enyesados], en una silla de ruedas.
¿Lo persiguieron?
No lo capturaron en el momento. Sabían quién era. Ya lo conocíamos, era un pequeño tramposo. Siempre hacía cosas así. Había llegado a tirar piedras a nuestro puesto de control. La historia era que un patrullero fronterizo lo metió en el jeep para traérnoslo, y estoy casi seguro que alguien de nuestra compañía fue quien ejecuto el "acto final". Hablaron mucho de ello en la compañía, lo subieron al jeep, pusieron sus manos en el asiento y se las rompieron.
¿Cuánto años tenía?
Era uno de los mayores, cerca de los 14 años o menos, uno de los tantos que vagan alrededor nuestro. Y este fue su castigo por hacer que uno de nuestros soldados se halla roto la pierna al saltar desde el puesto de control.”
... no sigo “traduciendo” [lo pongo entre comillas porque mi Ingles es algo básico y seguramente haya más de un error] porque a estas alturas ya queda claro lo sucedido según lo cuenta la soldado.
El libro cuenta con 96 testimonios, cual peor y cuantas historias así se repiten día a día en los terrenos invadidos por Israel, un pueblo que en Hollywood no olvida el sufrimiento, pero que en casa lo ha olvidado al punto de infringirlo sin el menor atisbo de arrepentimiento, salvo por pequeñas iniciativas como Breaking the Silence que os recuerdo ha sido a creada por veteranos israelíes que viven con la culpa y el dolor de ver como a diario, se humilla, roba, maltrata y asesina a ciudadanos palestinos condenados desde su nacimiento por nacer al otro lado del checkpoint.
He tardado unos días en terminar esto, ya sabéis, el trabajo en el trabajo y el trabajo en casa no dan tiempo. Hoy, después de la cena he buscado algún documental para ver, he abierto la pagina de google, he pinchado en videos y he escrito: documentales, una palabra llamo mi atención; Pallywood. Un documental hecho por la organización The 2nd Draft que trata sobre los montajes que algunas agencias de periodismo palestinas montan en un zona de los territorios ocupados en donde me ha sorprendido ver que una de las escenas que mas horror me produjo sobre el asesinato de un niño palestino, Al Durah, eran un montaje de este grupo de cámaras, periodistas y directores. [Ver la foto]
El documental doblado al español [de España] lo podéis ver en el siguiente link:
La relación entre libro y documental se encuentra en que por un lado, detrás del libro están estos veteranos Israelíes y detrás del documental esta Richard Landes, un profesor de la universidad de Boston que se reconoce como pro-israelí. Sin embargo ambos trabajos se contradicen al momento de reconocer el mensaje que quieren hacer llegar, ambos se apoyan en investigaciones que sustentan sus argumentos, sin embargo, uno de ellos carece justamente de lo que parece quiere mostrar; un segunda mirada, otro punto de vista. Pallywood es un compendio de “imágenes de imágenes”, un montaje que se puede ver a todas luces cuando se presenta de este modo, con cámaras que graban a los cámaras, con videos sin editar de personas que se saben filmadas, con preparadas ambulancias que carecen de cualquier indicio de haber estado alguna vez en una zona de conflicto. Por todos estos hechos podría decir que Pallywood es un montaje para que todo parezca un montaje, o simplemente limitarme a que una persona que se autocalifica como pro israelí no puede hacer más que un film en donde se descalifique a su opositor.
Cuando dos partes se ven enfrentadas, un mediador es como un juez y debe escuchar a acusado y a acusador. Un observador que quiere opinar debe saber ver, y saber escuchar ambas versiones antes emitir cualquier comentario.
Quizás los filmes del señor Landes tendrían mejor crítica y mayor reconocimiento si al menos en este, el primero de sus trabajos, se hubiese acercado al pueblo palestino y le hubiese preguntado ¿por qué?, ¿por qué hacéis esto?, con las pruebas en sus manos, con la posibilidad de mostrar al acusado sus “delitos” ¿Por qué no buscar una respuesta?
Si partimos de la base que CNN, BBC, FOX y muchas otras cadenas de USA e Inglaterra solo dicen lo que sus dueños mandan, solo muestran lo que el pueblo debe ver y así ofrecer la versión que más les conviene, en lo que hacen los palestinos, ¿qué diferencia hay?.


PD: la página web de breaking the silence, casualmente, el día de ayer 20 de agosto ha sido suspendida.



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