Hace un tiempo decidí crear otra página personal, también soportada en blogger. La idea no es nueva, en más de una oportunidad intente reunir en una página mis flirteos con el arte; literatura, pintura, fotografía y otros artefactos, sin embargo una constante duda respecto a la valides artística de estas creaciones personales hicieron que volviera sobre mis pasos y al igual que este blog, tome la decisión de no continuar con él.
Si os fajáis en la primera entrada de este blog, fecha como inicio septiembre del año 2009, sin embargo este blog, con el mismo nombre data de 2005, habiéndolo cerrado en dos o tres oportunidades, cosa que lamento ya que por error mío perdí casi por completo la primera etapa del mismo.
Ya con la cabeza clara he decidido reordenar este blog y abrir uno nuevo que sirva como escaparate de mis inquietudes artísticas. Os invito a echarle un vistazo [aquí] y obviamente que utilicéis el mejor feedback que nos entrega blogger, dejar un comentario.
La entrada que os encontrareis ahora es algo que escribí en el autobús camino a casa, en más de una oportunidad me he topado con grupos de personas discapacitadas que entiendo van de paseo por Madrid, esto apoyado por monitores que en algunos casos son voluntarios. En fin, la historia habla de una de las niñas del grupo que esa tarde me saludo, me sonrío y me abrazo y quizás, en ese corto momento me hizo tan feliz como creo lo es ella siempre.
Pablo Ponce.

0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada