Nota: Lo escrito a continuación es un comentario que hice una entrada en alguno de los blogs que suelo leer, no recuerdo ni el blog ni el titulo de la entrada, pero bueno, quise publicarlo.
Desde que nos referimos a la actualidad y realidad mundial como “teorías” o “conspiraciones” o este término que has acuñado; conspiranoia, desde ese momento quienes creemos, aseguramos y nos informamos sobre los efectos mundiales de determinadas acciones, estamos en tela de juicio, desde ese momento los adjetivos: paranoico, resentido, escéptico, antisocial o incluso “comunista”, algo muy utilizado en el imperio estadounidense, vuelven a estar presente en nuestra vida todos los prejuicios de una sociedad adormecida por esta invasión diaria de falsa información, de publicidad consumista y capitalista que nos limita como ser pensante y peor aún nos desarrolla bajo una uniformidad de creencias, formas y estados de comportamiento supuestamente correctos, no hay espacio para la improvisación, para el deseo o la subjetividad y la diversificación de los distintos intereses que debieran movernos como personas. La vida lineal o cuadriculada, como las ciudades, nos hace volver siempre al punto de partida, sea este el sueño de la casa propia, un coche o la interminable competencia de ostentar, de parecer tener más que el vecino.
Cada acción produce una reacción, esto está muy dicho, sin embargo la mayoría de nosotros vamos a lo más fácil, a desinformarnos con lo que dicen noticiarios relámpagos y periódicos gratuitos que de cinco cosas que publican 4 son noticias negativas o modificadas para el beneficio de sus propietarios… pero, a veces creo que estas discusiones no tienen sentido, es la vida que vemos los “disidentes” de las ciudades, porque el tiempo en ciudades pequeñas, en pueblos e incluso en algunos países pasa más lento, se ve y vive de otra manera, somos la mayoría los que nos matamos día a día… nos quejamos de un mundo capitalista pero a la vez nos quejamos de sueldos bajos, no resulta acaso lo mismo, es decir, si con tanto dinero tengo para tantas cosas, con más dinero tendré para mas, pero algunos querrán decir que no, que es para vivir dignamente, mejor, una mayor estatus de vida o calidad de vida… pero es lo mismo, son puntos de vista o formas de percepción modificadas por un sistema de educación en sociedad podrido desde sus cimientos. Todo nos conduce a pensar de forma exitista, tenemos que ser los mejores en cada cosa que nos proponemos, tenemos que ganar siempre, estar por sobre el resto y a este canibalismo socioeconómico le tratamos de sobrevivir, en vez de buscar la forma de disfrutar de esos quince minutos que se llaman vida.
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