No recuerdo, en este momento, haber visto otras películas de Éric Rohmer, de hecho no recordaba el nombre del autor y he recurrido a google. Conte d´hiver o Cuento de Invierno, tal cual, como la obra de Shakespeare a la cual se hace referencia en la película del mismo nombre, es lo que estuve viendo anoche, antes vi Against the current, una del director Peter Callahan de quien estoy seguro solo he visto esta película, y esta vez no recurriré a internet para ver si tiene otras.
Cuento de invierno es la segunda de la “saga” de los cuentos de las estaciones, es la primera que veo y si bien no me ha convencido del todo supongo que terminare por ver las otras tres.
Felicie, personaje central de la película es dibujada como una mujer con muy poca cabeza y una serie de dudas más cercanas a la de un adolescente que una madre soltera, sin embargo, esta chica de vago conocimiento del mundo intelectual que rodea a uno de sus amantes, parece entender “sin querer” y explicar con convicción, como encuentra las soluciones y como actuar frente a determinadas situaciones aplicando los patrones de conducta de los que se habla en teorías y libros de filosofía.
La intromisión de un ser con tan poco bagaje y atado, en acciones y decisiones, a sus instintos más básicos, me ha llevado a hacer un paralelo entre quienes por leer y/o pensar mucho han detallado el comportamiento humano y quienes solo viviendo y observando logran definir y defender su postura sin necesidad de adquirir nuevos conocimientos por medio de la investigación y la lectura.
En fin, que más allá de mis divagaciones pseudo – filosóficas, el final de la película me pareció de los mas americano, no así lo que sucede en Against the current, en donde sin duda alguna el cartel de cine independiente juega un rol importante al momento de definir la línea de acontecimientos del filme.
La película de Callahan para muchos podrá ser un rollazo. La pasividad de cada plano rompe con la paranoia de saber que tu mejor amigo está ahí para suicidarse y esperar a que no todo marche tan dulce como se aprecia en cada fotografía, es un error, supongo que es esto lo que caracteriza a este tipo de cine independiente, esperar a que “pase algo” como si de una obra de ficción o acción se tratase no tiene sentido. Nuestros prejuicios comienzan y terminan en el mismo lugar, todo nos parece tan producido en lo que respecta a USA que hasta una típica familia [disfuncional] ya nos parece artificial - imposible que sea así-, y la rechazamos de antemano.
Tal cual la película, que nada sobre el Rio Hudson, las cosas fluyen sin esfuerzo ni grandes momentos, así, hasta llegar a un típico, pero no por ello malo, final sin final.
PD: Como última cosa, a Against the current le hubiese venido bien música de Jeff Buckley.


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